La computación descentralizada en el borde está transformando la forma en que las ciudades gestionan datos, servicios y recursos. Al acercar el cómputo a sensores y usuarios, los entornos urbanos obtienen menor latencia, mayor fiabilidad y un uso más eficiente del ancho de banda, allanando el camino para un transporte más inteligente, una seguridad pública más reactiva y una gestión sostenible de la energía.
La computación de borde se está convirtiendo en la columna vertebral de las ciudades inteligentes modernas, proporcionando procesamiento de ultra‑baja latencia para miles de millones de dispositivos conectados. Este artículo desglosa la arquitectura, tecnologías clave como MEC, SDN y NFV, despliegues reales y los retos que los planificadores deben abordar para lograr un entorno urbano verdaderamente reactivo.