La computación en el borde está redefiniendo la forma en que las ciudades gestionan el tráfico, la energía, la seguridad pública y los servicios a los ciudadanos. Al procesar los datos cerca de su origen, las infraestructuras urbanas obtienen una capacidad de respuesta a nivel de milisegundos, reducen los costos de ancho de banda y mejoran la privacidad, convirtiendo la visión de ciudades verdaderamente inteligentes en una realidad.
La computación de borde se está convirtiendo en la columna vertebral de las ciudades inteligentes modernas, permitiendo el procesamiento de datos en tiempo real cerca de la fuente, reduciendo la latencia, mejorando la seguridad y apoyando servicios urbanos sostenibles. Este artículo repasa los hitos técnicos, los patrones arquitectónicos y los despliegues prácticos que ilustran cómo el borde transforma los ecosistemas de IoT a nivel de ciudad, la gestión del tráfico, la seguridad pública y el monitoreo ambiental.